lunes, 16 de marzo de 2015

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Hola, bienvenido a la independencia en el estado de Chihuahua.

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Capitulo 1 - Reformas Borbónicas

Capítulo 2 - Sucesión de la corona española

Capítulo 3 - Independencia de México

Capítulo 4 - El México independiente durante la intervencion estadounidense: La batalla de sacramento

Capítulo 4 - El México independiente durante la intervencion estadounidense: La batalla de sacramento

Durante el siglo XIX, los chihuahuenses enfrentaron diversas batallas en una guerra contra los norteamericanos, quienes después de su propia independencia de Inglaterra, contemplaron la invasión a la Nueva España como política de expansión del gobierno. Después de varias batallas y traiciones, en Chihuahua se recuerda la Batalla de Sacramento, en la que perdieron la vida unos 200 chihuahuenses. La guerra fue librada en la jurisdicción del actual ejido de Sacramento, municipio de Chihuahua, el 7 de marzo de 1847, justo en el año que se registró la Batalla de Chapultepec. Una vez que los estadounidenses combatieron Temascalitos y ocuparon Paso del Norte (hoy Juárez), los invasores americanos, al mando del coronel Alejandro Doniphan, avanzaron hacia la capital con una brigada de mil 360 hombres.

Batalla de Sacramento.jpg
Pintura de la batalla de sacramento


Los generales Heredia, Ángel Trías y García Conde, primero y segundo jefes y comandante de la caballería, se situaron al norte de Sacramento con mil 875 soldados, en su mayoría guardias nacionales. Se ubicaron en una ceja que domina la llanura que se extiende al norte, con el propósito de cortar el paso a los invasores. Los chihuahuenses habían ejecutado algunas obras de defensa para apoyar en ellas su acción, mientras los americanos se formaron en plena llanura con caballería al frente. De manera violenta, se movilizaron, los mexicanos quedaron al descubierto, su artillería perdió la formación, les dispararon a los enemigos y en virtud de ser en su mayoría gente novata, se dispersó y en su desorden envolvió también a la infantería mexicana.

Los jefes chihuahuenses lograron restablecer la línea de batalla, que nuevamente fue desecha por los enemigos, en virtud de que la artillería fue movida de los lugares en donde estaba apoyado sin orden del general en jefe. Aún intentaron resistir los jefes mexicanos, pero fueron nuevamente batidos por la artillería americana, sobrevino la dispersión más completa. Los invasores tuvieron unas 40 bajas, entre los muertos se encontraba el coronel Homs, y los mexicanos registraron alrededor de 200 muertos, así como heridas y 13 prisioneros. Los generales Heredia, Trías y García Conde, se reconcentraron a Rosales y de ahí se trasladaron a Hidalgo del Parral, en donde se estableció de manera temporal el Gobierno local. Los poderes regresaron a la capital hasta el 14 de agosto 1848.
 


Fuente original: El Heraldo de Chihuahua

Capítulo 3 - Independencia de México

La noche del domingo 21 de marzo de 1811, en Acatita de Baján, se velaba el cuerpo de Indalecio Allende, víctima de una descarga hecha al carruaje en que viajaba junto a su padre Ignacio, ordenada por Ignacio Elizondo, autor de la emboscada que, unas horas antes, había terminado con la captura de los principales jefes Insurgentes y más de mil prisioneros.
 
Al amanecer del 22 de marzo de 1811, la caravana de prisioneros en la que iban los principales insurgentes - atados con las manos a la espalda, los pies uno con el otro sobre mulas salió de Acatita de Baján rumbo a Monclova, a donde entraron a las seis de la tarde del mismo día. 

En las calles de Monclova se escuchaban gritos de: ¡Viva Fernando VII y mueran los insurgentes!, mientras que los principales jefes del movimiento de Independencia, recibían la humillación de ser conducidos frente a una herrería, donde les fueron colocadas esposas y grilletes. Los caudillos tuvieron que ser cargados en sillas al hospital que fue habilitado como cárcel; amontonados en pequeñas habitaciones, casi desnudos, hambrientos y sedientos comenzaron el cautiverio que los conduciría a la muerte. 

Se indicó a los prisioneros el banquillo en que debían colocarse, se les puso una venda en los ojos, se les obligó a dar la espalda a sus verdugos, y a la voz de mando de Pedro Armendáriz, cuatro balas certeras dieron muerte a los primeros insurgentes. Manuel Salcedo, general en jefe ordenó que a los cadáveres de Allende, Aldama y Jiménez se les cortara la cabeza. Los cuerpos fueron sepultados en el convento de San Francisco, después de haber sido expuestos al público. En poco mas de un mes, Hidalgo correría la misma suerte. 

Las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez fueron llevadas a Zacatecas, Lagos, León; y finalmente, el 11 de octubre de 1811, llegaron a Guanajuato. Colocadas en jaulas de hierro, fueron colgadas en las cuatro esquinas de la alhóndiga de Granaditas durante diez años. 

Fuente original: Wikiméxico

Capítulo 2 - Sucesión de la corona española

Además de la amenaza de los nómadas, los españoles tuvieron que lidiar a finales del siglo XVIII otra amenaza: la expansión europea en el norte. Franceses, rusos e ingleses avanzaban sostenidamente desde sus posesiones en Norteamérica sin ocultar su interés por las ricas explotaciones mineras del reinado novohispano. Por si hiciera falta, una guerra europea, la de los Siete Años (1757-1763) Francia perdió sus principales colonias americanas, Canadá y Luisiana. Inglaterra, quien ganó la guerra, conservó a la primera, y España, que era aliado de Francia, recibió la segunda.

El régimen borbónico, en el cual estaba la Corona española desde principios del siglo XVIII, emprendió un enorme esfuerzo a partir de 1760. El objetivo era reforzar el dominio sobre sus colonias americanas, aumentar la extracción de recursos y reforzar la fuerza política del poder público por encima de cualquier otra fuerza. Esto dio paso a las reformas borbónicas, las que incluyeron una gran variedad de medidas en materia fiscal, militar, económica, política y religiosa. En la Nueva España, el visitador José de Gálvez tuvo a su cargo la implantación de las primeras medidas, entre ellas una de las más importantes: la expulsión de los jesuitas, fue una orden del rey Carlos III en febrero de 1767. En la Nueva Vizcaya la orden de expulsión fue cumplida a partir de junio de ese año y significó el desmantelamiento de las misiones y propiedades jesuitas.

En 1788 entró en vigor la ley de intendencias en la Nueva España. Se trataba de una profunda reorganización administrativa, ideada por los que apoyaban las reformas borbónicas para mejorar la administración y reforzar el control territorial. Surgieron entonces 12 intendencias (una de ellas era la de la Nueva Vizcaya, donde abarcaba lo que hoy es Chihuahua) y tres territorios, entre ellos Nuevo México. Con esa reforma desaparecieron los alcaldes y los gobernadores de provincias. La capital de la intendencia de Nueva Vizcaya se mantuvo en Durango. Pero se nombraron 12 subdelegados en la porción norte de la intendencia: Chihuahua, San Gerónimo, Parral, Santa Bárbara, Valle de Allende, Guajoquilla, Cusihuiriachic, Batopilas, San Buenaventura, Valle de Olivos, Topago y El Refugio. Esta reorganización política de la Nueva España se considera la base de la estructuración política del país, una vez que alcanzó su independencia

Fuente:ILCE 

Capitulo 1 - Reformas Borbónicas



De 1521 hasta el año de 1700 en lo que era el territorio de la Nueva España la dinastía real de los Habsburgo o de Austria. El rey Carlos II se quedó sin descendiente directo y la casa borbón tomo el poder en España. Eran una familia francesa (Bourbon, en francés), una rama de la dinastía de los Carpetos, la mas antigua en toda Europa.

El primer miembro Borbón después de los Habsburgo fue Felipe V o felipe de Anjou, nieto del rey Luis XIV de Francia, dicha dinastía aun gobierna el pais ibérico hasta el día de hoy.

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Felipe V

Durante el gobierno de los habsburgo se habiía creado en la nueva españa un sistema político patrimonialista donde los cargos públicos se compraban, los funcionarios cobraban tributos, se desarrollaban monopolios y la corrupción evadía el control de la Corona.

Para afrontar etso, el rey Carlos III de Borbón, influido por la Ilustración, llevó a cabo ka modernización llamada "Reformas Borbónicas" que fueron una serie de cambios políticos y administrativos, económicos, militares y culturales en las colonias americanas. Estas reformas buscaban modernizar a España y sus colonias en las que se propuso retomar todos los derechos que se habían delegado en grupos y corporaciones, además de asumir la dirección política, administrativa y económica del reino.


En 1765 fue nombrado José de Gálvez el encargado de retomar el control político y administrativo de la Nueva España y aplicar las nuevas reformas, restarle poder a los grupos, corporaciones e incluso al propio virrey, y tambien incorporar funcionarios adeptos a los propósitos de la Corona. 

Fuente original:UNAM