lunes, 16 de marzo de 2015

Capítulo 2 - Sucesión de la corona española

Además de la amenaza de los nómadas, los españoles tuvieron que lidiar a finales del siglo XVIII otra amenaza: la expansión europea en el norte. Franceses, rusos e ingleses avanzaban sostenidamente desde sus posesiones en Norteamérica sin ocultar su interés por las ricas explotaciones mineras del reinado novohispano. Por si hiciera falta, una guerra europea, la de los Siete Años (1757-1763) Francia perdió sus principales colonias americanas, Canadá y Luisiana. Inglaterra, quien ganó la guerra, conservó a la primera, y España, que era aliado de Francia, recibió la segunda.

El régimen borbónico, en el cual estaba la Corona española desde principios del siglo XVIII, emprendió un enorme esfuerzo a partir de 1760. El objetivo era reforzar el dominio sobre sus colonias americanas, aumentar la extracción de recursos y reforzar la fuerza política del poder público por encima de cualquier otra fuerza. Esto dio paso a las reformas borbónicas, las que incluyeron una gran variedad de medidas en materia fiscal, militar, económica, política y religiosa. En la Nueva España, el visitador José de Gálvez tuvo a su cargo la implantación de las primeras medidas, entre ellas una de las más importantes: la expulsión de los jesuitas, fue una orden del rey Carlos III en febrero de 1767. En la Nueva Vizcaya la orden de expulsión fue cumplida a partir de junio de ese año y significó el desmantelamiento de las misiones y propiedades jesuitas.

En 1788 entró en vigor la ley de intendencias en la Nueva España. Se trataba de una profunda reorganización administrativa, ideada por los que apoyaban las reformas borbónicas para mejorar la administración y reforzar el control territorial. Surgieron entonces 12 intendencias (una de ellas era la de la Nueva Vizcaya, donde abarcaba lo que hoy es Chihuahua) y tres territorios, entre ellos Nuevo México. Con esa reforma desaparecieron los alcaldes y los gobernadores de provincias. La capital de la intendencia de Nueva Vizcaya se mantuvo en Durango. Pero se nombraron 12 subdelegados en la porción norte de la intendencia: Chihuahua, San Gerónimo, Parral, Santa Bárbara, Valle de Allende, Guajoquilla, Cusihuiriachic, Batopilas, San Buenaventura, Valle de Olivos, Topago y El Refugio. Esta reorganización política de la Nueva España se considera la base de la estructuración política del país, una vez que alcanzó su independencia

Fuente:ILCE 

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